Lo que la tierra nos puede enseñar
- Lunes 14 de septiembre de 2026
- 10:12 hrs
Por Mariana Fuentes, Directora de Planificación, Municipalidad de Talca.
Cuando era niña, me encantaba ir a la casa de mi mejor amiga, que tenía un patio enorme. En un rincón, su familia juntaba hojas secas, restos de poda y cáscaras de fruta en un montón que, con el tiempo, se convertía en tierra oscura y suelta que usaban para las plantas. A mí me parecía casi magia. Hoy entiendo que esa magia tenía un nombre: compostaje. Y que esa idea tan simple —devolverle a la tierra lo que la tierra nos da— es hoy una de las apuestas más importantes de Talca.
Acabamos de poner en marcha la Planta de Compostaje Municipal más grande de Chile. Se ubica junto al relleno sanitario El Retamo, y considera una capacidad proyectada de 20 toneladas diarias de residuos orgánicos: restos de podas de nuestros parques y plazas, y desechos de la Macroferia.
¿Por qué nos importa esto? Porque más de la mitad de la basura que generamos en nuestras casas es orgánica, y casi toda termina enterrada en un relleno sanitario, ocupando espacio y generando gases que dañan el ambiente. Es como tener un jardín enorme y, en vez de aprovecharlo, quemarlo. La planta viene a cambiar esa historia: en lugar de enterrar esos residuos, los transformamos en compost, un abono natural que luego vuelve a nuestra ciudad para nutrir áreas verdes y apoyar a pequeños agricultores y comunidad de la zona.
Es, en el fondo, un círculo que se cierra: la naturaleza nos entrega, nosotros cuidamos lo que sobra, y se lo devolvemos convertido en vida nueva.
Esta planta no es solo cemento y maquinaria: es un cambio de mentalidad. No todo lo que desechamos es basura; muchas veces es un recurso que no supimos aprovechar. Por eso, junto con la planta, viene un trabajo de educación ambiental con todos los vecinos y vecinas, para aprender juntos a separar en origen.
Talca lleva años dando pasos en esta dirección: eliminamos las bolsas plásticas antes que el resto del país, creamos Talca Recicla, sumamos ciclovías y buses eléctricos. La Planta de Compostaje es un paso más grande, construido sobre la misma convicción: una ciudad sostenible no se decreta, se construye día a día.
Como aquel montón de hojas en el patio de mi amiga, sin saberlo nos enseñaba: nada se pierde, todo se transforma. Esa es, quizás, la lección más simple y más poderosa que esta planta le deja a Talca.
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